Uno de los principales acontecimientos de los años ochenta fue el cambio del patrón del comercio internacional de Estados Unidos. Durante la mayor parte de este siglo, Estados Unidos ha registrado un superávit comercial, es decir, sus exportaciones han sido superiores a sus importaciones. Pero en los años ochenta las exportaciones netas registraron un déficit cercano a los 150.000 millones de dólares, lo que representa alrededor de un 3 por ciento del PIB. A medida que fueron acumulándose los déficit, en 1996 Estados Unidos debÃa cerca de 800.000 millones de dólares a los extranjeros. Muchos norteamericanos están preocupados por las consecuencias que pueda tener en el futuro una gran deuda exterior.
A medida que las economÃas están cada vez más interrelacionadas, sus autoridades prestan una creciente atención a la polÃtica económica exterior. El comercio internacional no es un fin en sà mismo, sino que a los paÃses les interesa con razón porque sirve para alcanzar el objetivo último de mejorar el nivel de vida. Las principales áreas que preocupan son la polÃtica comercial y la gestión financiera internacional.
La polÃtica comercial consiste en aranceles, contingentes y otros mecanismos que restringen o fomentan las importaciones y las exportaciones. La mayorÃa de las medidas comerciales apenas afectan a los resultados macroeconómicos, pero de cuando en cuando, como en los años treinta, las restricciones del comercio internacional son tan grandes que provocan graves perturbaciones económicas, inflaciones o recesiones.
El segundo conjunto de medidas dirigidas especÃficamente al sector exterior es la gestión financiera internacional. En el comercio internacional de un paÃs influye su tipo de cambio, que representa el precio de su propia moneda expresado en las monedas de otros paÃses.
Éstos adoptan como parte de su polÃtica monetaria diferentes sistemas para regular sus mercados de divisas. Algunos dejan que los tipos de cambio sean determinados totalmente por la oferta y la demanda; otros establecen un tipo de cambio fijo frente a otras monedas. Estados Unidos se encuentra actualmente en la primera categorÃa, ya que permite, por lo general, que las fuerzas del mercado determinen el tipo de cambio del dólar.
La economÃa internacional es una intrincada red de conexiones comerciales y financieras entre los paÃses. Cuando el sistema comercio internacional funciona fluidamente, contribuye al rápido crecimiento económico; cuando se desmoronan los sistemas comerciales, resultan perjudicadas la producción y la renta de todo el mundo. Los paÃses deben vigilar, pues, sus relaciones económicas internacionales por medio de la polÃtica comercial y la gestión financiera internacional.